Por pocote el 23-Oct-2008 | Un estimado lector de esta columna me pidió hace unos días comentar el artículo publicado por el señor Joaquín Villalobos, en las páginas editoriales de el diario de hoy el miércoles 15 de octubre del año en curso, titulado El riesgo de cambiar para empeorar. Hasta la fecha de hoy nunca me había ocupado ni tan siquiera de mencionar a este caballero, porque su posición política esta a todas luces definida al lado de la derecha y comparte claramente los postulados ideológicos del partido Arena, fundadores y patrocinadores, es decir ese grupo económico privilegiado conocido como la oligarquía. Desde ese punto de vista, todos sus comentarios y actitudes no son imparciales ni obedecen a un deseo de contribuir al desarrollo socio-económico y democrático del país. Por más que intente ?parecer? como un cientista social o uno de esos políticos y analistas de fuste y de alto valor crítico y de propósitos enaltecedores, no lo logra porque en el fondo respira amargura, odio y un resentimiento contra los que alguna vez fueron sus compañeros de lucha en el largo y cruento conflicto armado. Sus mismos compañeros en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), como Balta y Jonás señalan su inconsistencia política e ideológica. Un internacionalista mexicano de nombre Héctor Ángel Ibarra Chávez (seudónimo Genaro), en su libro Historias de barro y otros cuentos de la guerra en El Salvador, narra que en cierta ocasión Villalobos (conocido como Atilio en el ERP) le preguntó qué eran y significaban las Leyes de la dialéctica. Textualmente Genaro escribe: ??Yo me quedé boquiabierto.- Lo que menos se me podría haber ocurrido es que el primer responsable de la organización de la que yo formaba parte, viniera a preguntarme sobre premisas básicas y fundamentales del marxismo.- Para mi entender estaba tratando con una persona que se suponía era docta en esta materia ya que era considerado uno de los más destacados elaboradores de la estrategia del FMLN. Nada menos que el primer responsable del ERP y Coordinador del FMLN. Pensaba que era una broma o que estaba poniéndome a prueba?? No era ninguna broma, sencillamente se adelantaba una de las dudas que tenían sus compañeros de la Comandancia General con respecto a su conducta, a su forma de proceder en la estrategia general y táctica del FMLN donde el ERP daba total preponderancia a la lucha militar. Esto había llevado años antes, en mayo de 1975, al asesinato del poeta Roque Dalton García, quien era un crítico severo de la línea político-militar de esta organización, al tiempo de proponer un mayor trabajo con la población en el área organizativa, política e ideológica. Villalobos, junto con Rivas Mira y otros dirigentes del ERP en ese tiempo, lo acusaron de pequeño burgués, revisionista y agente infiltrado de la CIA, posteriormente de los cubanos. Villalobos integró el grupo que sentenció y dio muerte a uno de los escritores más valiosos de El Salvador. A pocos días de finalizado el conflicto y firmado el Acuerdo de Paz, Villalobos y un grupo de sus compañeros del ERP se retiraron del FMLN supuestamente molestos porque sus dirigentes no quisieron abdicar de sus principios revolucionarios y cambiar el nombre a la vanguardia político-militar que tanto aprecio y admiración tenía y tiene entre la población salvadoreña. Villalobos, junto a Balta, Ana Guadalupe Martínez, Jorge Meléndez, Leoncio Pichinte y otros antiguos dirigentes del ERP, fundaron el partido Demócrata, de clara tendencia social demócrata. En su discurso de oficialización en la Feria Internacional, Villalobos reconoció que ??siempre habían estado equivocados??, que ??la lucha armada había sido una equivocación??. Bien recuerdo las palabras de un ?viejo? político, en edad cronológica y militancia, quien con abundantes lágrimas rodando por sus mejillas, dijo: ??quiere decir que mi nieto murió equivocado.? Una frase lapidaria que resume la traición y el entreguismo de un hombre voluble, sin ética ni principios. Con todos estos antecedentes irrefutables, ¿Cuál es la autoridad moral que respalda a Villalobos para arremeter contra los gobiernos de Venezuela, Ecuador o Bolivia? Ahora habla de fragmentación del sistema político; de la extinción del centro izquierda; la ruptura del bloque conservador; una nueva división entre los salvadoreños y una prolongada, violenta y profunda crisis política, económica y social. ¿En que país y siglo está viviendo este caballero? En la actualidad, con los sucesivos gobiernos areneros, lo que tenemos es una profunda desigualdad en la sociedad salvadoreña, un injusto sistema socio-económico donde unos pocos acumulan más riquezas y poder, contra la mayoría poblacional postrada en una prolongada pobreza al extremo de miseria o ?pobreza extrema?, como la califica la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). Las mismas encuestas patrocinadas por medios de publicidad de la derecha, como TCS Noticias, revelan que un 88.5 por ciento de la población asegura que la situación económica ha empeorado, mientras que sólo el 10.3% expresa que está mejor. ¿Cómo entonces pretender defender una agobiante realidad y expresar que un eventual triunfo electoral del FMLN se convertiría en un riesgo de regresión? El señor Villalobos, tal como lo hizo hace unos años, en el tiempo de Calderón Sol, cuando firmó el tristemente Pacto de San Andrés, que permitió el aumento descarado del IVA, un impuesto totalmente regresivo como afirman los expertos, ahora en pleno proceso electoral acusa al FMLN de ser un partido ?extremista y violento, que en condiciones normales sería marginal?? Una persona contradictoria, inconsistente y, sobre todo, abrigado por la amargura y el rencor. Un analista imparcial, competente y crítico profesional, reconoce la debilidad institucional del país, al mismo tiempo las serias limitaciones de los cuatro gobiernos de Arena para superar las deficiencias estructurales que, precisamente, originaron el conflicto armado. ¿Qué ha cambiado de aquellos escritos originales publicados en los años 70 y 80 por el ERP? ¿Se ha combatido y erradicado la pobreza? ¿Existe un sistema integral de salud que proporcione atención médica y hospitalaria gratis a todos los salvadoreños? Podríamos seguir enumerando una serie de calamidades; pero basta y sobra para reafirmar la hipocresía y las repetitivas contradicciones del señor Villalobos, por cierto uno de los nuevos ricos de la sociedad salvadoreña. En su triste y descolorido comentario afirma que ??un gobierno del FMLN nos podría convertir en Estado fallido y sociedad desintegrada?? Lo dicho, los regímenes areneros no han aportado nada a la institucionalidad del país y por el contrario tenemos una Fiscalía General de la República más preocupada en investigar calumnias y estupideces de una ?computadora mágica? rescatada de las selvas ecuatorianas por la CIA norteamericana, que en esclarecer la serie de crímenes que se han cometido en el país y que ha estremecido las fibras más sensibles de la sociedad salvadoreña, como el de la niña Katy Miranda y el joven García Prieto, solamente para citar dos ejemplos; o ese coto de caza que el PCN tiene desde hace muchos años en la Corte de Cuentas de la República. A los evasores de impuestos, a los contrabandistas, a los mafiosos, a los corruptos, pues, les gusta y les interesa ese ?reparto de puestos? que graciosamente se hacen los partidos de la derecha, con el total beneplácito de analistas y comentaristas ?imparciales?, como el señor Villalobos. El candidato presidencial del FMLN está en su pleno derecho de vestir los trajes, pantalones, camisas, calcetines o chaquetas que quiera, eso no es importante, la Constitución de la República otorga deberes y derechos a todos los salvadoreños, así como el señor Villalobos los tiene para escribir lo que le venga en gana; ojalá en su momento se refiera a la conducta del señor Arturo Zablah, candidato a la vicepresidencia por Arena, quien tampoco utiliza los colores tricolores, no canta el himno de su partido ni se pone el puño en el pecho. ¡Que le vamos a hacer! Si es un tránsfuga político, tal como el señor Villalobos. Lo que la misma Carta Magna y las leyes secundarias exigen es respeto a la condición humana, a la dignidad de las personas y a la convivencia pacífica y armónica tanto en el hogar como en la nación. Afirmar que ?los pocos empresarios que se le acercan (a Mauricio Funes) lo hacen por miedo para comprar seguridad, o por oportunismo para venderles imagen?? es atentar contra la inteligencia de estos salvadoreños. Aquí no está en duda el ingenio ni la laboriosidad de los empresarios, tampoco de los empleados ni de los obreros. Está en juego el futuro, el destino, de la nación, en tiempos cuanto el capitalismo mundial ha entrado en una severa crisis y países tan dados a favorecer el libre mercado y las privatizaciones, como los Estados Unidos de Norteamérica, se han visto obligados por las circunstancias a nacionalizar y comprar bancos y financieras. El Salvador ha llegado al límite de su crédito internacional y nos amenaza una posible recesión debido a la cuantiosa deuda externa y a las mínimas posibilidades que tenemos para pagar intereses y capitales. Tenemos una agricultura totalmente abandonada y con una crisis alimenticia, energética y financiera que sacude nuestras débiles estructuras. Todo esto es legado de las políticas excluyentes promovidas por los cuatro gobiernos de Arena. Es suficiente material para que un reputado (por no decir otra palabra) ?analista imparcial?, como el señor Villalobos, se diera gusto escribiendo y señalando rumbos a un desgastado régimen arenero. Con estas líneas esperamos haber satisfecho la petición de nuestro amable lector, así como deseamos en el futuro no volver a ocuparnos de un supuesto analista como el señor Villalobos, quien como hemos dicho es inconsistente, contradictorio y revestido de odio y amargura contra los que en un momento determinado de su militancia político-militar fueron sus compañeros. Este tipo de personas no son confiables (por cierto el señor Villalobos no puede ni siquiera ir de visita a lo que en el pasado se consideró un bastión del ERP, como es el norte de Morazán, dado que tendría dificultades de salir con vida por los graves problemas dejados entre los antiguos combatientes de esa zona) y el pueblo únicamente tiene un calificativo para ellos: TRAIDORES.
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