Nada más cruzar la puerta ella soltó las llaves sobre una mesa llena de recuerdos en fotos.Silencio.- Estás en tu casa - dijo -. Puedes poner tus cosas donde quieras.Y no le hice caso sino que me quedé rozando con la punta de mis dedos las sonrisas y los besos plasmados entre marcos de una vida pasada, tan presente y joven como sus ganas de caminar y salir de una niebla espesa y plomiza. Ella pensó que le quita [..] Leer nota completa
Publicado 04-May-2008 por AdR en relatos para scriptoriami historiasirena Leído 12 veces