Por replicante el 31-Dec-1969 |
Foto 0 en Rumbo a un viaje sin retorno. Capitulo 1: pega esta imagen en tú pagina, Foro, Myspace o Ebay con este código...
Campamentos de refugiados de Tindouf. Smara. Sáhara Occidental. Capitulo 1.- 31 de Diciembre de 2010.- Desde que Mayuba se marchó este verano a su casa, hemos hablado muchas veces con ella y su familia, siempre nos dicen lo mismo, ¿Cuándo venís?, éstos últimos días llaman muchas más veces, nos preocupa que necesiten algo importante, o que algo no vaya bien, ellos dicen que no, que solamente quieren que vayamos, nosotros algo preocupados decidimos ir y verlo con nuestros propios ojos, ya habíamos decidido ir antes, pero este viaje se cancela y decidimos ir por nuestra cuenta, fuera de viaje organizado. Salimos de Cañizar del Olivar a las 10,00 de la mañana, ya en Zaragoza cogemos un tren a Barcelona, en el aeropuerto de Barcelona cogemos el primer vuelo, destino: Argel, facturamos sin problema y pasamos los controles, subimos a este vuelo con casi una hora de retraso, llegamos sobre las 21,00 h. a Argel, en este avión conocemos a una profesora de audiovisuales de la Universidad de Bilbao que viaja por libre, como nosotros, el resto del pasaje son Argelinos, que nos tratan amablemente y con simpatía. También nos dan la cena, la de Nochevieja, a bordo. Aquí ya empezamos a rellenar un montón de papeles con nuestros datos, pero debemos cruzar al Aeropuerto Nacional para coger el segundo vuelo. Llegamos al Aeropuerto, en la puerta un policía metralleta en mano, vamos corriendo por que pensamos que el vuelo sale a las 22,00 h., y vamos justos?, también aquí son muy amables, pero hay que volver a rellenar otro montón de papeles con nuestros datos, entramos para el embarque y vemos que este vuelo se ha retrasado hasta las 23,30 h., Aquí conocemos a unos Saharauis muy majos, una de las chicas también va a Smara, ha estudiado Relaciones Internacionales, viaja mucho, está embarazada y en Smara la espera su marido, nos ofrece que vayamos a su casa y que al día siguiente nos ayudaran a encontrar a nuestra familia. El otro chico saharaui también es muy simpático, viaja con su hijo, nos avisa cuando hay que pasar al embarque, menos mal, porque no nos enterábamos. Se ofrecen a llevarnos si no nos vienen a buscar al aeropuerto. Embarcamos en el segundo vuelo sobre las 00,00 h., rumbo Tindouf, en este vuelo nos ofrecen pastelitos, sobre las 03,00 h., llegamos al aeropuerto militar de Tindouf, más bien una caseta destartalada, y más fichas, más datos. Empezamos a sentirnos cansados, viene a recogernos un señor saharaui que habla poco, conduce un Toyota Land Cruiser con el cristal todo roto y el interior huele como a cabras, parece que tiene sueño, lleva desde la 01,00 h., de la madrugada esperándonos, a mitad de camino para el coche en seco, y sin decir ni mu, se baja, creo que los dos por un momento pensamos lo mismo, el cansancio nos puede, y al rato caemos en la cuenta de que ha parado a miccionar, este señor no conoce donde vive la familia de Mayuba, así que damos vueltas y vueltas por el desierto, deseando llegar por fin y disfrutando a su vez de un cielo impresionante, lleno de estrellas, que nos reconforta un poco. Después de un millón de vueltas, de parar en tiendas o en casas de adobe a preguntar por la familia, por fin damos con ellos, Mhamuna (hermana mayor de Mayuba) nos recibe muy cariñosamente, incluso a Carlos le da 2 besos y un abrazo (la mayoría de las mujeres no besa a los hombres, ni los abrazan), nos lleva a una casa de adobe, la casa tiene unos sillones de color granate muy bonitos y el suelo cubierto con alfombras, viene Mayuba (dormida perdida , la pobre), y dormimos juntas, estoy muy muy cansada, tengo frio y el bajón de los nervios del viaje toma forma, nos dan unas mantas y nos echamos vestidos, Mayuba no deja de hablar, así que prácticamente no dormimos nada, a las 5,00 h., viene la madre de Mayuba a despertarla, parece que es la hora de rezar, y a las 8,00 h., nos levantamos, ya que hay reunión con toda la familia, el primer de los innumerables tés que tomaremos estos días, han comprado en honor a nosotros madalenas, coca cola, huevos, zumos?, traen también leche de cabra, que no bebemos por qué no nos gusta, ¡ah!, pero ese es otro capítulo, ¿no? Recién levantados, Alí, uno de los vecinos de Mayuba, en la foto enseñando los huevos que acaban de comprar para agasajarnos.
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