
Tres chicas policías, Jill, Sabrina y Kelly, a las que sólo les asignaron aburridas y secundarias tareas, son contratadas por un misterioso millonario para trabajar en su agencia de detectives de Los Angeles, dejando su uniforme de policía.
A partir de entonces se dedicarán, desde su condición de detectives privados, a dar jaque a los delincuentes, resolviendo siempre los casos encomendados por los clientes de la agencia.
El jefe era un tal Charles Townsend, conocido como "Charlie" y ex policía, a quien jamás le veía nadie, tan sólo oían su voz a través de un teléfono de manos libres, voz que en la versión original americana era la del veterano actor John Forsythe.
La figura cómica la encarnaba el papel de John Bosley, el director de la agencia de detectives y enlace de Charlie con las chicas. Éste personaje hacía a veces de auténtico ángel de la guardia de los ángeles, llegando en el momento justo empuñando su revolver para ayudar a alguna de ellas. Pero otras veces, cuando le tocaba hacer algo cómico, podía rozar el ridículo.
Significó el lanzamiento a la fama de sus protagonistas, sobre todo Jaclyn Smith, Farrah Fawcett-Majors, Kate Jackson y Cheryl Ladd. Ninguna de las actrices que participaron en esta serie conseguiría después tanto éxito en sus posteriores apariciones en cine o series de TV.