SANTO DOMNGO (R. Dominicana).- En diciembre del año pasado, Project Syndicate, una asociación sin fines de lucro que difunde artículos de opinión a través de los más prestigiosos periódicos mundiales, recogió un artículo de Sonia Pierre titulado ?Depuración étnica en el Caribe?, donde se denuncia la discriminación de que son víctimas los dominicanos descendientes de haitianos. En un tono mesurado, y partiendo de su propia experiencia, Pierre va desgranando las dificultades crecientes que confronta este grupo étnico en la República Dominicana, que ahora encuentran su culmen en la propuesta de reforma constitucional que elimina el Jus Solis, es decir, el derecho a la nacionalidad por haber nacido en el territorio dominicano. Recordando que la gran mayoría de los haitianos residentes en el país ingresaron con el consentimiento del Estado dominicano para trabajar en diversos sectores, pero particularmente en los campos de caña, Pierre afirma que los descendientes de estos trabajadores han tenido que pagar un alto precio. ?Pero los dominicanos como yo siempre hemos pagado un precio por nuestros ancestros. Durante más de un siglo, el gobierno promovió una política de discriminación racial patrocinada por el Estado. Hemos sido utilizados como chivos expiatorios para desviar la atención de los problemas económicos y políticos del país?, dice Pierre, reconocida por su larga lucha a favor de los derechos de los dominico-haitianos. Relata que como secuela de esta campaña, en 2006 se trató de despojarla de su nacionalidad. Hoy se intenta, agrega, hacer lo mismo con miles de dominicanos de ascendencia haitiana, a través de la reforma constitucional sometida al Congreso por el Poder Ejecutivo. Las dificultades han incrementado aun cuando la reforma no ha sido discutida ni aprobada. De acuerdo con Pierre: ?El gobierno ordenó a las autoridades de los registros civiles que dejaran de emitir cualquier documento de identidad para las personas que nacieron de ?padres extranjeros? y recibieron certificados de nacimiento dominicanos bajo lo que el gobierno llama ?circunstancias irregulares?. Es más, los documentos de identidad que el Estado dominicano ya emitió están siendo declarados inválidos con reatroactividad?. En el artículo difundido por Project Syndicate, Pierre afirma que para afianzar este trato discriminatorio, las autoridades han repartido listas de ?nombres haitianos resonantes? entre el personal de las oficialías civiles. Describe a seguidas las implicaciones de perder la ciudadanía y, por ende, los documentos de identidad: se limita el acceso a la escuela, no se reciben servicios de salud, se imposibilita casarse y no se reciben documentos oficiales, como el acta de nacimiento y la licencia de conducir. ?Tal vez la campaña contra los dominicanos de ascendencia haitiana cese cuando el sistema judicial dominicano reconozca que el rechazo retroactivo de la ciudadanía viola la ley fundamental de derechos humanos. Quizá cese cuando la comunidad internacional se pronuncie abiertamente en contra de las políticas discriminatorias de República Dominicana. Pero algo es seguro: no cesará hasta que todos los dominicanos que valoran la democracia y el régimen de derecho se paren junto a sus compatriotas y declaren que el tiempo del trato desigual terminó?, concluye el artículo de Pierre. Project Syndicate tiene actualmente como suscriptores a 403 periódicos en 149 países, con una tirada total de copias 46,254,115. Recibe apoyo de la Open Society Institute, Fundación Politiken y Die Zeit Ebelin und Gerd Bucerius. Tiene entre sus colaboradores habituales a ex presidentes, economistas, líderes políticos, ministros y ex ministros de numerosos países del mundo e intelectuales de las Ciencias Sociales. Entre ellos están Daniel Bell, Oscar Arias, Raúl Alfonsín, Dominique Strauss-Kahn, Joseph Stiglitz y Robert Schiller. Tiene su sede en Praga, República Checa. http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=42433 |