Por Reticle el 20-May-2010 | Antonio J. y José A. eran dos hermanos y se habían llevado toda su vida a matar. Antonio J. era el mayor, tenía 57 años y no soportaba la falta de humor de su hermano, creció rodeado de toda clase de lujos y vicios y se puede decir que tuvo mucha suerte durante su vida, tenía mujer y 2,4 hijos y trabajaba de probador de videojuegos. En cambio su hermano pequeño, José A., de 54 años, fue todo un ejemplo de sacrificio, se pagó sus estudios de Educación Musical y durante 20 años estuvo trabajando, como la mayoría de la gente de su promoción, en un McDonald's. No tenia hijos ni mujer, y su perro había muerto hacía dos días. No había otra cosa en el mundo que no odiara más que ese extraño humor del que hacía gala su hermano.
Se encontraban una vez reunidos los dos hermanos con el Príncipe Gitano hablando sobre el poder metafórico de la bruma en las novelas de Sir Arthur Conan Doyle. El Príncipe Gitano mantenía que no existía tal metáfora, únicamente era un fiel reflejo de la climatología inglesa, mientras que por el otro lado, José A. sostenía que jugaba un rol importantísimo en el desarrollo de las historias y que las dotaba de ese punto lúgubre y misterioso que las hacía únicas. Antonio J. escuchó toda la conversación en un absoluto silencio hasta que decidió intervenir. Se giró a su hermano y le dijo: - Pues la verdad es que sí que se comenta. - ¿El qué? - Que mi polla alimenta. - Oh! que gran observación, creo que estamos verdaderamente ante una mente singular! - convino el Príncipe Gitano. José A. enrabió de inmediato, era ese el tipo de humor de su hermano que no entendía y que le sacaba de sus casillas.
En otra ocasión, se encontraban los dos hermanos discutiendo con el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa sobre la trascendencia de los graffitis en la Sorbona durante la Revolución de Mayo del 68. El Patriarca consideraba que únicamente había perdurado hasta nuestros días el mensaje de "Sean realistas: Pidan lo imposible" pero que se había diluido el espíritu de revuelta cuando esa generación creció y ocupó plazas de poder. Antonio J. escuchaba a los dos oradores con suma atención, su hermano José A. opinaba en cambio que toda la obra graffitera de las jornadas revolucionarias hizo justamente lo contrario, alentó a las masas a la movilización y sus mensajes han perdurado hasta nuestros días y aún se pueden ver en cualquier esquina, y aunque hayan pasado tantos años siguen teniendo total vigencia. Antonio J. salió de su silencio y dirigiéndose a su hermano, le dijo: - Es que ha sido todo de repente! - ¿El qué? - Lo de mi polla en tu frente. - Gracias a Dios! Son justamente las palabras que expresan todo cuanto quería decir, es usted muy perspicaz. - añadió el Patriarca, felicitando a Antonio J. José A. montó en cólera, odiaba a su hermano, lo odiaba con todas sus fuerzas.
El siguiente incidente ocurrió durante una amistosa reunión que mantenían los dos hermanos con Jane Goodall, discutían sobre la eficiencia de los Postulados de Koch en casos concretos de Infectología. Antonio J. escuchaba el animado debate con total atención y en sumo silencio. Jane Godall sostenía que los Postulados se habían mostrado totalmente eficaces en la caracterización de los agentes patógenos, por otro lado José A. argumentaba que siendo únicamente un paradigma establecido, podía ser susceptible de rebatirse cuando aparecieran muestras en contra de lo que predecía. En ese aspecto habían aparecido recientemente estudios que no se ceñían a tales Postulados. Finalmente decidió intervenir Antonio J., y girándose a su hermano le dijo: - Pues al final se van a pelear! - ¿Quién? - Mi polla y tu paladar. - Bravo! Que consistente es su argumento, Antonio J.! - concluyó Jane Goodall - ¡ Le felicito ! José A. no pudo dominar su rabia, ya llevaba aguantando mucho tiempo la impertinencias de su hermano y se abalanzó sobre él, para darle la paliza de su vida. Pero tal y como había predicho su hermano, se pelearon, polla y paladar, y en un combate tan sangriento murió José A. por las terribles heridas provocadas por los pollazos de su hermano.
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