Por EMILIO ORTIZ
El Nacional
Los precios de los medicamentos se han disparado en las últimas dos semanas, con incrementos entre un 10 a un 18 por ciento en la mayor parte de ellos, mientras que los colmaderos se han unido a los choferes en su desafío a las autoridades, al negarse a reflejar en sus niveles de precio las bajas que han tenido los combustibles en las últimas cuatro semanas.
De acuerdo con la Unión Dominicana para la Protección al Consumidor, en monitoreos realizados en almacenes de venta de medicamentos al por mayor y en las farmacias se ha comprobado que en las últimas dos semanas sus precios se han incrementado entre un 10 a un 15 por ciento. En el caso de los analgésicos el alza ha sido de un 18 por ciento.
Rafael Peguero, presidente de la entidad, dijo que la única baja notoria en ese período ha sido del precio de las fórmulas de leche materna, una de cuyas marcas principales disminuyó su costo en un ocho por ciento.
Sin embargo, se dijo extraoficialmente que la reducción en las fórmulas de leche materna se debe a una maniobra para contrarrestar la campaña que han iniciado las autoridades del sector salud y diversas organizaciones no gubernamentales que luchan por los derechos de la mujer y los niños, a favor del uso de la leche materna por lo menos en los primeros seis meses de vida de los recién nacidos, que es el período en el cual predominantemente también se utilizan las fórmulas de leche materna.
Peguero dijo que los organismos barriales de esa entidad han reportado que en los colmados de los diversos barrios hay una resistencia abierta a reflejar las bajas de los precios de los combustibles en las mercancías que comercializan.
Se recuerda que en el momento en que los precios de los combustibles alcanzaron su tope, las asociac iones y federaciones de comerciantes reclamaron reajustes hacia arriba de los precios, al indicar entonces que no estaban en condiciones de asimilar esas alzas.
Su demanda incluyó que el Gobierno las utilizara como canales para la aplicación de subsidios multimillonarios a una apreciable cantidad de alimentos.
Los sondeos realizados entre los colmaderos indican que ese sector aún alega que las mercancías que tiene las compró a altos precios.
El desafío ha incluído a los propios dirigentes de las asociaciones y federaciones de comerciantes, a quienes en forma despectiva los colmaderos se refieren con frases como que ?no representan a nadie?, o que en su mayor parte ?son funcionarios del Gobierno?.
La baja en los precios de los combustibles, sobre todo el gasoil, que de un tope de 199 pesos en julio ha bajado a 123, mantiene una presión de lapoblación para que se refleje en los bienes y servicios, cuyas tarifas fueron elevadas alegando alzas de costos operacionales.
Ayer se anunció que los dueños de los principales supermercados aplicarían, tras un acuerdo con el Instituto de Protección a los Consumidores (Pro-Consumidor), un reajuste en los precios de cinco de los principales productos de la canasta familiar, como son el arroz, pollo, huevos, habichuelas y aceite.