Sumas y Restos
¿Cuántos sustantivos existen que su respectiva esposa no lo respeta? ni siquiera parece que tengan que ver uno con el otro, fue viendo una pelea extrema de sumos que se me ocurrió: si el sumo es el esposo de la suma y la resta del resto? el resto del sumo que sumó (una derrota) restó para que terminara la lucha, en suma resta? se ha restado una sumada, para el pobre japonés gordo que perdió, así como una pérdida no es igual que un perdido, ni un preso tiene que ver con una presa (así como un represo tampoco con una represa) que alguien le reprima, no quiere decir que sea doblemente hija de un tío, un tiro puede despedirse de una tira, que no es lo mismo, y no llegaran a ningún parto (el esposo de la parte) de la otra parte, porque también puedo asegurar que el oso no es el esposo de la osa, si ?osa? contradecirme, es que no sabe ni madre de gramática (que no es lo mismo que ?gramo-tico?) y yo si sabo? sepo? sapo? conozco! algo de orto? grafía (la esposa del garfio (si le cambiamos algunas letras)) y si al principio parecía que esto iba de matemáticas (dícese del triunfo en ajedrez a unas madres costarricenses) pues no, porque si continuamos sumando o dividiendo, algo como al sumo pontífice (o al resto ?nopongastuface?) hace falta multiplicar para que completemos las cinco operaciones funda-mentales (que funde los cerebros) también descubrí que las palabras que terminan en ?es? resultan género neutro como martes, que no tiene esposa, ni ningún día de la semana, excepto sábado (y su esposa la sábada (ah, no, la sábana)) y el domingo y su cónyuge (o sin-yuge) la dominga? también tiene que ver con las notas musicales esto: do-mingo, re-mingo ?mi-singo?? fla-mingo, sol-mingo, la-mingo, (no, mejor no la mingo, porque luego empiezan los cuentos) y ?si-mingo? van a decir que siempre ando mingándola por ahí? con Mingo hay una historia muy curiosa? ¿ya mencioné que Mingo es mi padrino? pero bueno, si así fue, devuélvanse las quinientas páginas de la Columna y por ahí lo han de encontrar, de momento yo me resto, porque ya sumé suficientes idioteces por hoy, y si no sumé ( o mi-mé) (pero no soy buen mimador) fue que resté (y el té de res sabe bien si le agrega buen azúcar) y el resto de suma (o de mi-má) (mi mamá me mima, yo, mi, me, contigo (o sin-tigo) bueno, ya!
Leído 0 veces

|