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 Ganadores. Johnny Bonnelly, Natalia Ortega y Mónica Ferreras fueron los agraciados Por Alexéi Tellerías
alexei.tellerias@listindiario.com
Santiago
46 años, casi medio siglo, es una respetable cantidad de tiempo. Es el transcurrido desde la primera edición del Concurso de Arte ?Eduardo León Jimenes?, el evento de este tipo de iniciativa privada más prestigioso, en la actualidad, del área del Caribe.
Lo más bonito se vio cuando se abrió formalmente el salón ?María Asensio de León?, con las piezas que forman parte de esta vigésima tercera edición.
En este acto se anunció que Johnny Bonnelly, con ?Helicopcity?; Natalia Ortega, con ?La cápsula?, y Mónica Ferreras, con ?Mirando espero a que me lleves II?, fueron los ganadores del gran premio igualitario. El jurado también otorgó una mención a Raquel Paiewonsky por ?Guardarropía?.
Premios especiales fueron otorgados a David Pérez (Karmadavis) por parte de la colección Patricia Phelps de Cisneros (una residencia artística en la ciudad de México) y a Gustavo Peña se le otorgó una residencia artística de 4 meses en París, como parte del premio al talento joven que contó con los auspicios de la Embajada de Francia y Culturesfrance.
UN CAMBIO DE FORMATO
Pero esta es apenas la parte visible de un ciclo ?largo e importante?, como lo definió José M. Fernández Pequeño, gerente de Servicios Culturales de la entidad.
Lo más relevante -y esto fue resaltado en todo el acto inaugural por todos los actores de este proceso- ha sido el cambio de formato. En lugar de presentar obras terminadas para que un jurado de selección las evalúe y seleccione, se ha recurrido a la presentación de dosieres en los que quedase plasmada la trayectoria del artista y los proyectos presentados, ya fuese en proceso o en proyecto.
Para los organizadores de este XXIII concurso de arte, los cambios ?fundamentales? demuestran la ?permanente actitud de innovación? que ha permitido al evento adaptarse a las ?cambiantes circunstancias? del arte dominicano durante su casi medio siglo de existencia.
El arte criollo en transformación
Analizando el paso dado por el Concurso de Arte ?Eduardo León Jimenes?, José M. Fernández Pequeño plantea que el medio artístico dominicano ?estaba pidiendo? estos cambios, y que los concursos cerrados de obras terminadas tendrán que ir superándose y replanteándose.
Para el gerente cultural del Centro León, ?con la entrega de 80 dosieres, nos hubiésemos puesto contentos?Ö y en total se recibieron unos 131, por parte de 138 artistas y colectivos artísticos, de los cuales el jurado tuvo que seleccionar diez, de acuerdo con las bases del concurso, para integrar el salón del evento, junto con un seguimiento al proceso de realización de las obras presentadas.
Se integró este jurado con tres especialistas de trayectoria reconocida, como Gabriel Pérez-Barreiro, crítico de arte y director general de la colección Patricia Phelps de Cisneros; Rosina Cazali, crítica y curadora independiente guatemalteca, especialista en arte contemporáneo, y finalmente Jorge Pineda, artista dominicano premiado varias veces en pasadas ediciones del concurso, y a quien le ha tocado esta vez el otro lado de la carta.
Este jurado ?mutante?, por aquello de asumir tres roles distintos a lo largo de este proceso de selección, acompañamiento y premiación, está claro respecto a que este formato brinda una posibilidad grande a los artistas de ?presentarse dignamente? para que el jurado se haga un criterio de su obra, discurso y manifiesto mediante sus creaciones.
Para María Amalia León de Jorge, directora general de la Fundación Eduardo León Jimenes, durante su discurso en la noche de apertura, este proceso permitió ?un análisis ponderado del formato utilizado en el concurso hasta el momento, y su adecuación a la realidad estética y social de los nuevos tiempos?, dijo.
Dentro de esta misma línea, Pineda sostiene que este proceso de selección por dosier ?focaliza realmente? quién es un artista profesional, ?que es a quien va dirigido este concurso?. Mediante la presentación de dosieres, se tomó en cuenta trayectoria y consistencia del artista.
LOS GANADORES Y EL PERFORMANCE
Si bien los seleccionados son diez, los miembros del jurado han coincidido en que habían más de esa cantidad de artistas merecedora de ganar el lauro de la sala (la exhibición en el Centro como parte del concurso), sin embargo las reglas les ataban a la cantidad tope.
Estos son Johnny Bonnelly, Gerard Ellis, Mónica Ferreras, Hulda Guzmán y Sayuri Guzmán. También Pascal Meccariello, Natalia Ortega, Raquel Paiewonsky, Gustavo Peña y David Pérez (Karmadavis).
Entre los nombres resaltan creadores que ya han sido laureados en ediciones anteriores de este concurso (Paiewonsky) y en la pasada Bienal Nacional de Artes visuales (Hulda, Sayuri y Pascal, este último ganador del gran permio).
Es la primera vez que el género performance es seleccionado, lo cual, en palabras de la curadora independiente Rosina Cazali, miembro del jurado, es ?enriquecedor?, sobre todo porque muestra que el arte dominicano está integrando nuevos lenguajes expresivos.
Ahora bien, agrega, la presencia del performance en el concurso, solo viene a revelar ?lo que está sucediendo? en el arte criollo. Esto implica nueva exigencia en curaduría.
Gabriel Pérez señala que ha existido una claridad de la reflexión en los diez artistas seleccionados, además de existir un predominio de la homogeneidad en los conceptos entre todos. La exposición estará abierta al público hasta el 9 de enero.
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