
Fue un ´explosivo´ encuentro. Una serpiente pitón birmana de 3´9 metros de longitud reventó su cuerpo al tragarse un caimán, de 1´8 metros tras un enfrentamiento entre ambos animales.
"La cola y las patas traseras del caimán muerto sobresalieron de la parte central del cuerpo de la pitón", manifestó Skip Snow, biólogo del parque nacional Everglades en Florida, donde tuvo lugar este asombroso hecho, según informa BBC.