Hace unos años, la bonita perla caribeña cubana, fue la punta de lanza de la amenaza totalitaria mundial, lo que ocurre es que ya el tiranosaurio barbudo ya no está para muchos trotes y lamentablemente ahora es Venezuela la que ha tomado el relevo, ahora es Venezuela, el espejo en el que se miran todos los dictadores del mundo. . Como todo buen (mal) dictador, este personajillo bajito, rechoncho y charlatán, se aupó (no podía ser de otra forma por su altura física y moral) al poder a través de las urnas (aunque en más de una ocasión estas olieran a puchero podrido); así la historia se repite tomando negras similitudes con aquel caudillo del bigotito y los campos de exterminio. Luego el pequeño déspota justificado por la mentira, tornó su cara más amable y populista en el frío rostro de mano férrea, violentando cual caballo de Atila, todas las garantías individuales y los derechos democráticos más elementales; haciendo de esta gran Nación el paradigma del absolutismo; un lugar inhóspito donde la libertad es sólo un pensamiento, un anhelo, un deseo, nunca una realidad. Un territorio donde el odio, la represión, la censura es lo cotidiano. Los medios disidentes (RCTV) ya no existen y la oposición es nula. Una zona indeseable donde la democracia naufraga sin salvavidas. . Lo peor de esta situación es la soledad del pueblo, frente al opresor. Muy pocos son los Gobiernos ¡democráticos! que se atreven a plantar cara a la cacatúa platanera, y mientras tanto, toda esa buena gente venezolana, sufre en ese silencio impuesto todos los desmanes conocidos y desconocidos de ese gobierno radical en lo peor, que apunta a la perpetuidad. . Afortunadamente, ante esta injusticia mundial, amanece la esperanza en lo infinito, en lo absoluto y en su bondad; y afortunadamente surgen voces (todavía pocas), que a través de los cauces posibles se rebelan a la violencia y rompen el silencio. Por eso, cuando Martha Colmenares, que es uno de esos focos de luz permanente en esa oscuridad aterrante, ruega nuestro apoyo, es imposible, que todo aquel que sueñe en un mundo mejor, de Justicia, verdad y libertad; se lo pueda negar. . Hace unos días, Martha, nos solicitaba la difusión del vídeo que voy a insertar, a continuación de estas líneas. Felizmente, este mismo documento gráfico ya ha sido difundido y expuesto en otros muchos blogs amigos, igual que ahora, será mostrado aquí. Personalmente, de forma deliberada, decidí dejar pasar unos días para publicarlo; sabía que la amistad y el compromiso de tantos buenos compañeros iban a cumplir fielmente con los deseos de Martha. A unos días vista, y cuando ya parece que el tema está más frío; ahora es mi momento. Es mi hora de propagarlo; la intención es que no se pase, que se prolongue este vídeo y su mensaje en este pequeño rincón de libertad que aún nos queda, que es el ciberespacio. Que les llegué a todos y que se forme una conciencia global sobre la terrible situación de nuestros hermanos de la querida Venezuela. . Así, sin más dilación, os ruego que veáis y si podéis difundáis este vídeo, que destapa la verdad venezolana y las mentiras de este peligroso reyezuelo autócrata.