Luego de haberle torcido el brazo a SETAMA y logado mantener en circulación ómnibus con más de veinte años de antigüedad, los empresarios del transporte exigen un aumento del boleto exponiendo como argumento la suba del gasoil. De producirse, sería una vez más el usuario el que pagaría más por un servicio cada vez peor. Para presionar al ejecutivo, a través del órgano que regula el transporte público SETAMA, los transportistas decidieron disminuir la frecuencia con que circulan los buses y el horario en que salen y se retiran de las calles. ?Aquellos que comienzan su servicio a las 4 de la mañana salen a las 4 y 20 y los que dejan de circular a las 23 lo hacen a las 22? manifestó el titular de la CetrapamCésar Ruiz Díaz, sin mayor empacho. Evidentemente se necesita de un ente que realmente transforme el transporte público y obligue a las empresas a brindar un servicio acorde a la capital de un país. Asunción debe ser uno de los pocos lugares del mundo dónde las empresas se dan el lujo de estacionar sus unidades por la noche, por ejemplo. El consumidor del servicio se ha convertido en rehén de un grupo de empresarios que se ha dado cuenta que el ente regulador no tiene la fuerza suficiente para implementar medidas que pongan límites a sus abusos y exigencias. Incluso Elena Berni, directora ejecutiva de SETAMA, parece reconocer como justo el aumento del boleto al señalar que, teniendo en cuenta el aumento del gasoil y la baja del dólar, el precio estimado por el ente es de 2.455 guaraníes. NP |