Por Enrique Laméyer el 14-Nov-2007 | Los Estados Unidos siempre han sido, unas veces más, otras menos, un buen destino para aquellos jugadores que buscaban un buen lugar donde retirarse. Un campeonato en el que, alejados del más alto nivel competitivo, pudieran seguir ?matando el gusanillo? de la competición, no sin embolsarse, además, una respetable suma económica.
Lejos quedan ya la décadas de los setenta y los ochenta en las que grandes glorias del fútbol europeo y mundial acudía a la liga norteamericana para dar los últimos coletazos en su carrera deportiva. Jugadores como Johan Cruyff, George Best, Jimmy Johnstone, Eusebio, Alan Ball o Gerd Müller pasaron por la entonces llamada North American Soccer League en la que destacó, por supuesto, el Cosmos de Pelé y Beckembauer.
Hoy en día, la Major League Soccer no aúna jugadores del nivel de los anteriormente citados y ha perdido el atractivo que tuvo en décadas pasadas. Aún así, en ella se dan cita actualmente un buen número de jugadores que, en su día, dieron lo mejor de sus carreras en Europa, o al menos lo intentaron.
Evidentemente, el más famoso y mediático de todos ellos es David Beckham. El inglés, integrante de la plantilla de Los Ángeles Galaxy, llegó a los Estados Unidos con el objetivo de revitalizar el fútbol en el país norteamericano y, aunque al menos en Europa la MLS siga careciendo de interés sí ha despertado, al menos, la curiosidad y ha desviado la mirada de muchos aficionados al fútbol, aunque sólo sea por seguir con atención las ?aventuras? del ex madridista. Junto a Becks juega otro ex jugador de la liga española: Abel Xavier. El portugués, jugador del Real Oviedo durante las temporadas 1996/1997 y 1997/1998 y que pasó después por la Premier League (Everton, Liverpool y Middlesbrough), la liga italiana (Roma) y la alemana (Hannover) entre otras.Un jugador que, además, disputó las eurocopas de Inglaterra y de Bélgica y Holanda además del mundial de Corea y Japón y que, a sus 34 primaveras, apura sus últimos años como futbolista. A ellos, además, se les ha unido recientemente Ruud Gullit, ex jugador del Milan o Chelsea (del que también fue entrenador) entre otros, con el objetivo de clasificar al equipo para los playoffs por el título de la temporada que viene, algo que no logró la temporada pasada.
En el FC Dallas nos encontramos al brasileño Denilson de Oliveira, ex del Real Betis y el que fuera allá por el verano de 1998 el futbolista más caro del planeta. 5.600 millones de pesetas de la época tuvo que desembolsar Manuel Ruiz de Lopera para traer al prometedor extremo, que por aquel entonces estaba en el punto de mira de los más grandes de Europa, desde el Sao Paulo hasta la capital hispalense. Allí, tras siete temporadas y una cesión al Flamengo (en la temporada en que el conjunto verdiblanco descendió a Segunda), jamás llegó a rentabilizar el dinero que por él se pagó. Tras abandonar el Betis recaló en el Girondins de Burdeos, donde sólo permaneció una temporada con más pena que gloria y, después, en Arabia Saudí para, en el pasado verano, fichar por el conjunto estadounidense donde ya poco queda del futbolista que aterrizó en Sevilla con los ojos de medio mundo puestos sobre él. Y junto a Denilson, otro viejo conocido de la afición española: Pablo Ricchetti, jugador del Real Valladolid entre las temporadas 2000/2001 y 2004/2005 y que vistió la camiseta blanquivioleta en más de cien ocasiones.
En el Toyota Park, hogar de los Chicago Fire, juegan desde este verano Cuauhtémoc Blanco y Paulo Wanchope. El mexicano, toda una institución en su país, llegó al Valladolid con fama de gran goleador en la temporada 2000/01. Sin embargo, una grave lesión únicamente le permitió disputar tres encuentros ese año. Al siguiente, a pesar de disputar un total de veinte partidos en liga solo consiguió anotar tres goles y volvió a su México, al América, club del que había llegado al equipo pucelano. Tras pasar por Veracruz y, nuevamente, por el América, recaló en Chicago el pasado verano. Junto con él llegó Wanchope. El costarricense, tras jugar durante ocho años en Inglaterra (Derby County, West Ham y Manchester City) firmando unos buenos números (71 goles en unos 200 partidos), llegó al Málaga para formar pareja atacante, en principio demoledora, con Marcio Amoroso. Sin embargo, entre los dos sólo consiguieron diez goles (cinco cada uno) y el centroamericano puso rumbo a Qatar. Después regresó a Costa Rica y luego, tras pasar por Argentina y Japón, recaló en su actual equipo.
También en Estados Unidos podemos ver a toda una institución de Argentina como es Guillermo Barros Schelotto que, tras toda una vida en Gimnasia y Esgrima y en Boca Juniors, se incorporó en abril a la disciplina de Columbus Crew. En el Red Bull New York, mientras, actúan Dave van den Berg, futbolista del Rayo Vallecano desde 1997 hasta 2000; Juan Pablo Ángel, integrante, junto con Javier Saviola y Pablo Aimar en River Plate, de uno de los mejores tridentes ofensivos de los últimos años en Argentina y que, tras abandonar el equipo bonaerense, jugó seis años en el Aston Villa; y Ronald Waterreus, portero del PSV durante diez temporadas y que pasó también por Glasgow Rangers y AZ Alkmaar. Y finalmente, en Canadá, en el Toronto FC, Daniele Dichio, todo un veterano de la Premier League con equipos como Queens Park Rangers, Sunderland, West Bromwich Albion, Millwall o Preston North End en su historial.
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