Por Juan F. Cía el 27-Nov-2007 |
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El Real Madrid tiene algunos escenarios que le complican la vida deportiva. Tradicionalmente, en Alemania tiene recuerdos malos y otros peores. El bombo de la competición europea lo emparejó junto a Olympiakos y Lazio con un rival germano, el Werder Bremen. La quinta jornada del Grupo C deparará un nuevo enfrentamiento hispano-alemán con el Real Madrid como protagonista. Objetivo prioritario: cerrar el pase a octavos de final sin lesiones ni complicaciones añadidas. Para llegar a la meta, el equipo blanco necesita un empate en tierras teutonas, lo que no supone a priori un resultado inalcanzable.
Un vistazo a los números del grupo sitúa al equipo de Thomas Schaaf en una situación complicada con algunos resultados poco alentadores. Sus sensaciones en el Santiago Bernabéu, en la primera jornada del grupo, fueron muy positivas. Los chicos de Bernd Schuster tuvieron problemas para imponerse con un escueto 2-1 y el once alemán tuvo momentos de juego vertical enormemente daniño. Pero el buen funcionamiento colectivo en el feudo de la Castellana no tuvo continuidad en su estadio del Weserstadion. En la segunda jornada, el Olympiakos presentó su candidatura al pase a octavos con un contundente 1-3, con 20 minutos finales sorprendentes.
Los paralelismos no sirven en fútbol. La realidad material se impone y proyectar un triunfo claro de este Real Madrid ante el Werder es un ejercicio demasiado atrevido. Una derrota del equipo germano lo dejaría contra las cuerdas casi definitivamente, por lo que la visita blanca llega en mal momento. Las 43.500 gargantas del Weserstadion no dejarán de animar a un equipo que necesita los tres puntos para confiar en una clasificación como segundo de grupo, o al menos no perder la esperanza de continuar en competición europea si accede a la tercera plaza.
Cuatro veces campeón de la Bundesliga, el Werder Bremen tiene dos amenazas importantes: 1) Diego, mediapunta brasileño y referencia indiscutible. Jugador de enorme creatividad, conducción perfecta del balón en carrera y buena visión de juego. Peligro constante para una defensa que sufre ante futbolistas dinámicos, con capacidad imaginativa y juego combinativo. 2) El Real Madrid ha perdido consistencia en el juego aéreo defensivo. Fabio Capello contuvo esta hemorragia histórica del equipo blanco, pero los primeros partidos de este Real Madrid crean algunas dudas en este aspecto: el último ejemplo, empate ante el Murcia tras un remate de cabeza en un saque de esquina. Dos puntos al limbo.
Junto a Diego y el juego aéreo alemán, los dos delanteros titulares, Hugo Almeida y Boubacar Sanogo, pueden ser protagonistas del choque. Tienen olfato goleador y en un partido rocoso, duro y donde el equipo blanco pierda el balón, la constancia en el remate del portugués y el marfileño puede ser muy negativa. Un partido contenido, con posesión por encima del 50% por parte del Real Madrid, dibuja un escenario más cómodo y fiable.
En esa dinámica de control del juego, el Real Madrid dispone de elementos suficientes para desestabilizar al Werder Bremen, una rara avis dentro del fútbol alemán. Sus números en la Bundesliga lo situán segundo en la tabla, con un promedio de goles encajados elevado en comparación con equipos como el Bayern Munich y el Hamburgo. El dinamismo de Robinho, Raúl y Robben, una incógnita a estas alturas de temporada, puede ser un buen punto de partida. Saviola e Higuaín son alternativas a valorar ante una defensa con jugadores con dificultades en el movimiento lateral.
La ausencia de Gabriel Heinze y Will Sneijder son significativas. El argentino, que en los últimos partidos había dado buen nivel como central, hubiera sido una alternativa interesante en el laterial izquierdo en sustitución de Marcelo (de gran rendimiento en este inicio de temporada) para dar más consistencia defensiva en jugadas a balón parado. El holandés, jugador de esencia intermitente, siempre puede acercar al equipo a un resultado positivo a balón parado. De todas formas, las noches europeas forman parte del ecosistema madridista, cualquier resultado es posible.
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